LAS IMPRESORAS 3D, LA NUEVA RELEVANCIA DEL “DISEÑO” Y LA PROPIEDAD INTELECTUAL

Estimados Clientes y Amigos:

A estas alturas, casi todos habremos escuchado sobre las impresoras 3D o en tercera dimensión, sobre todo desde que el Presidente Barack Obama las lanzó al debate público en su discurso sobre el Estado de la Unión de 2013. Entre otras referencias a innovaciones tecnológicas, Obama reconoció que las impresoras 3D tienen el “potencial de revolucionar la forma en la que hacemos casi todo”, lanzando un plan para que su país impulse y se beneficie de dicha tecnología.[1]

Pero, ¿qué son las impresoras 3D y por qué están comenzando a cambiar tantos paradigmas en el plano industrial, económico y social?

Las impresoras 3D permiten crear o replicar objetos de prácticamente cualquier índole, capa por capa, a partir de un diseño digital. Charles Chuck Hull es reconocido como el inventor de esta tecnología desde el año de 1986, siendo entonces las impresas 3D grandes máquinas que ocupaban cuartos enteros y con una tecnología incipiente y restringida a ciertos sectores.[2] Con motivo de su perfeccionamiento, simplificación y abaratamiento, hoy en día pueden adquirirse pequeñas impresoras 3D para uso doméstico a un precio asequible.

Una impresora 3D en la actualidad, puede fabricar prácticamente cualquier cosa: desde implantes médicos a la medida, hasta juguetes, ropa, calzado, vajilla, joyas, refacciones automovilísticas y máquinas funcionales. Desde hace tiempo la impresión 3D es aprovechada por la industria aeroespacial, y los ingenieros de la NASA están buscando utilizarla en la Estación Espacial Internacional para fabricar piezas de recambio en dicho lugar.[3]

Se argumenta que esta tecnología (que pareciese de ciencia ficción), generará una nueva revolución industrial en el siglo XXI, toda vez que la gran producción manufacturera en serie será sustituida por la fabricación doméstica de todo tipo de objetos, con los consecuentes ahorros en tiempos de entrega y costos de mercancías. Las posibles aplicaciones de esta tecnología serán infinitas y sus repercusiones a nivel económico y social, serán seguramente sorprendentes y hasta difíciles de pronosticar.

Definitivamente, la impresión 3D fomentará la innovación y propiciará el uso más eficaz de materiales y recursos. Tan pronto como el uso de estas impresoras se generalice (como hoy sucede con las computadoras personales), dimensionaremos con toda claridad los cambios y beneficios que ella nos representará en el día a día.

Al respecto, las empresas tendrán que adaptar sus estrategias si es que desean aprovechar los beneficios que representará esta nueva revolución industrial.

En efecto, ante las facilidades para el consumidor y para la competencia, de replicar cualquier tipo de objeto “desde casa”, será el “diseño” el que cobrará mayor dimensión y relevancia, y ya no tanto el producto “físico”.

En vez de que un consumidor tenga que esperar una semana para que determinado producto le llegue físicamente a su domicilio, la empresa proveedora por el contrario le “venderá” el diseño digital del producto, mismo que el consumidor podrá imprimir en cuestión de horas en su propio domicilio, o en alguno de los centros de impresión 3D que seguramente se diseminarán.

Esta transformación catapultará la importancia del diseño de los productos, como medio de conexión entre las empresas y sus clientes, motivo por el cual las empresas que inviertan en ese rubro detonarán su potencial de distinción e identificación con sus consumidores, alineándose con esta tendencia de vender el “diseño” en forma digital, y ya no tanto el producto físico.  

Al mismo tiempo, vendrán serios riesgos y problemáticas con la utilización generalizada de la impresión 3D.

Pensemos en el enorme riesgo de piratería por la réplica ilegal de productos y diseños, al generalizarse el intercambio de archivos digitales que le permitirán a cualquier persona imprimir cualquier producto en cualquier parte del mundo, en cuestión de minutos.

Esto ya está sucediendo, ya que existen foros en internet que ponen a disposición del público en general diseños digitales de productos, para que cualquier persona los pueda imprimir sin la autorización del titular de los derechos correspondientes.

De la misma manera en la que el intercambio ilegal de música o películas digitales afectó seriamente a los autores, estudios y disqueras, la impresión 3D presentará riesgos para las empresas y diseñadores por la fabricación ilegal de sus productos.

Por tal motivo, es que se está detonando la importancia de la propiedad intelectual sobre los objetos y sus diseños, puesto que sólo contando con derechos debidamente reconocidos, las empresas y diseñadores podrán solicitar ante las autoridades que se impida legalmente la fabricación y réplica no autorizada de sus productos y creaciones, siendo este escenario definitivamente complejo tanto para las empresas como para los gobiernos, quienes deberán impulsar una regulación efectiva en ese sentido.

Así, la propiedad intelectual como rama del derecho que protege la innovación y la originalidad, se convierte cada vez más en una materia medular para las empresas, artistas y diseñadores, la cual desde luego debe saberse aprovechar, defender y gestionar.

Si las empresas y diseñadores mexicanos desean ser parte de esta nueva revolución industrial y aprovechar sus beneficios, deberán adoptar sus estrategias y modelos de venta. Al mismo tiempo, si desean contar con herramientas mínimas de protección para este complejo escenario, deberán comenzar a voltear ya a herramientas actuales para tutelar la propiedad intelectual sobre sus productos, objetos y creaciones, tales y como la “marca tridimensional”, el “diseño industrial” y el “derecho de autor” antes de que lo haga la competencia o sea demasiado tarde).

Lic. Sergio Arturo Soriano Lozano, LL.M.


[1]http://www.3ders.org/articles/20130213-president-obama-called-3d-printing-the-potential-to-revolutionize-in-state-of-the-union-address.html

[2] “Crear o morir”, 2014, Andrés Oppenheimer, Debate, páginas 115-116.

[3]http://www.wipo.int/wipo_magazine/es/2013/02/article_0004.html